sábado, 19 de enero de 2019

UNA PLANTA NUEVA MIRA PASAR LA VIDA




Cuando la búsqueda de la PAZ es el objetivo, se evitan los comentarios violentos. Los observamos más que escucharlos para quedar afuera de las tonalidades negativas que los rodean.  Esos decires habituales funcionan como advertencia: “Peligro, estas palabras y su actitud nos alejan de la PAZ anhelada”. 

La práctica constante permite que nos demos cuenta enseguida para preservarnos.
No hablo de vivir fuera del mundo. En él estamos, a él pertenecemos. ¿Pero de qué manera? ¿Qué elijo escuchar y pensar?

Cuando busco la PAZ, crece el interés por el contacto con la naturaleza. En realidad se hace necesario pasar momentos cerca de los árboles intimando con el paisaje.

Unirse a él, como una parte indivisible. Basta observar el pasto verde y descubrir los diferentes matices mientras un pájaro negro con pico naranja deambula interesado, quizás, en algo de la tierra que le viene bien.

Dijo una amiga que se dedicó a observar el comportamiento del agua en el mar y sintió la conclusión de que Alguien ha creado de manera perfecta lo que somos y nos rodea.

Yo miro mi planta nueva en esta preciosa maceta que le sirve de cuna y descubro su paz en el transcurrir de la existencia, sin agresiones, sin apuros, solamente:
VIVIENDO

  

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